Chilaquiles "europeos" de pollo con salsa verde y sin nada de gluten

 El momento:
De ese pollo al horno con aroma de lima que nos sobró vamos a preparar un nuevo plato. Con todo nuestro respeto a los mexicanos que bien lo preparan, adaptamos esta receta a los ingredientes más comunes encontrados en este rincón del Mundo

Hecho de restos de otros platos, junto con verduras frescas, los chilaquiles de pollo son perfectos para cualquier momento, pero un secrerto: "son ideales para ese día de resaca que nos levantamos a las 4 de la tarde.

Se prepara rápido, nos ahorra tirar comida, y se convierte en un excelente y sabroso plato que te inducirá a una más que placentera siesta de domingo.


Preparación (2 personas):

Ingredientes
300 gr. de restos de tortillas de maíz
1 pimiento verde fresco
1/2 cebolla
100 gr. del resto de pollo deshebrada
3 o 4 hojas de ensalada
2 chipotles o chilis
3 dientes de ajo
75gr. de queso de pollo
Utensilios
Cazuela metálica con tapa
Cazuela de barro o sartén
Paleta
Cuchillo






 



¡Vamos a por ello!

 Paso 1
 Usaremos los restos de pollo al horno, aunque también podemos usar pollo fresco que asaremos previamente.

Si no tienes a manos chipotles, o chiles, o guindillas, puedes usar cayena.

La ensalada que hemos usado es lechuga de hoja de roble.


Paso 2

Hemos picado los pimientos y nos hemos encontrado media cebolla en el resto de pollo (es que no me comen ná) , así que junto al picante lo hemos sofrito en una cazuela.

En a penas 10 minutos y con la tapa puesta para que el vapor hiciese de las suyas, hemos conseguido cocinarlo.

Paso 3

Hemos movido sin parar, para evitar que se pegase a la base de la cazuela, y después hemos añadido el pollo deshebrado y hemos dejado así durante unos minutos más.

Mientras remueves la mezcla puedes cantar esto: clica aquí



Paso 4

Hemos añadido las hojas de ensalada ya cortaditas. Hemos removido una vez más y hemos parado el fuego.

Al cubrir con la tapa la lechuga se torna rápidamente cocida, y en su buen punto. No la cocines demasiado, cielito lindo, o se quedará demasiado pocha. ¡Ayayayayayyy!


Paso 5

Mientras reposa la salsa hemos dorado los trozos de nachos y tortillas con un poco de aceite de oliva en una cazuela de barro. Si no dispones de ella puedes usar una sartén honda.

Trata de evitar que se quemen demasiado, sólo deben quedarse dorados.


Paso 6

Finalmente hemos añadido la salsa verde y el queso fundente.

Nosotros teníamos algo de queso mozarella, y ha fundido perfectamente otorgándole todo el sabor a las tortillas de maíz refritas y la salsa verde.

Si usas un queso demasiado curado no fundirá, pero puedes añadirlo si lo rallas fino.



Paso 7
Acompáñalo todo con cerveza sin gluten bien fría y comparte generosamente.

Los sabores de este plato son picantes, y eso ayuda, entre otras cosas, a que se nos vaya un poco la resaca, y nos regrese la energía al cuerpo para el día siguiente.


1 comentario:

  1. Madre mía que plato tan rico! Hace un montón q no lo como, lo tengo q hacer!

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